En los últimos meses, han surgido avisos y noticias sobre la presencia de avispón asiático, fruto de confusiones en la identificación de la especie. Además, por la red circulan imágenes que nada tienen que ver con la especie, lo que aún genera mayor confusión.

Tanto los ejemplares de avispón asiático como sus nidos, tienen semejanza con algunas especies autóctonas. En esta entrada describimos a la especie y te damos algunas claves para evitar confusiones… ¡Adelante texto!

 

Su biología

Avispón de gran tamaño, de 17 a 32 mm de longitud. Se distingue por su tonalidad oscura, con el tórax marrón negruzco aterciopelado y segmentos abdominales marrones, con unas finas bandas amarillas. El cuarto segmento del abdomen es casi enteramente amarillo anaranjado y los extremos de las patas son amarillos.

Construye nidos con pasta de papel, generalmente esféricos y a veces con forma de pera, de 40 cm e incluso de más de un metro de diámetro, que cuelga en árboles o en edificios y estructuras abiertas, que se diferencian también por su entrada estrecha generalmente lateral. Los nidos se comienzan a construir en primavera y las colonias solo duran un año. A final del verano o inicio del otoño aparecen los machos y se producen las cópulas.

Nido de Vespa velutina. Fuente: Wikimedia Commons.

Frecuenta medios forestales, pero puede colonizar áreas periurbanas y otros ambientes donde encuentra comida suficiente. Parece tener predilección por los bosques de ribera, así que los ríos constituyen las vías preferentes de dispersión, realizando generalmente los nidos en árboles altos, o dentro de construcciones como naves o casas abandonadas.

 

Su procedencia

Procede Asia: del sur de India, China hasta Indonesia. Ha podido saltar a otros continentes como polizón en barcos, para luego extenderse de forma natural en las nuevas áreas de origen. Desde su población origen de Asia fue introducida en Estados Unidos hacia 1840 y hoy aparece en todo USA y parte de Canadá́.

En Europa se descubrió en 2005 en el suroeste de Francia, aunque se cree que su llegada tuvo lugar un año antes en Burdeos en un contenedor de madera. Desde entonces se ha extendido de forma natural por 32 departamentos de Francia, alcanzando al inicio del año 2011 parte de Guipúzcoa y el valle navarro del Baztán. Posteriormente apareció en el Pirineo Catalán (Valle de Arán y Girona), y especialmente en toda la España atlántica siendo especialmente abundante en Galicia, y frecuente en Asturias, Cantabria, País Vasco y Navarra.

 

Su picadura, ¿es peligrosa?

Aunque ha habido casos de picaduras que han alarmado en su momento a la población, hay que puntualizar que esta especie es tan peligrosa como cualquier avispa, de manera que su veneno puede presentar peligro si se es alérgico, o bien si se sufren varios picotazos o en zonas sensibles del cuerpo. Por ello, la alerta no surge por su peligrosidad hacia los humanos, sino por la alta mortandad que produce en las colmenas de abejas.

Su situación en Aragón

Aragón no es un lugar preferido para esta especie debido a su climatología, ya que la avispa asiática prefiere los climas atlánticos, húmedos y sin heladas, por lo que solo podría colonizar comarcas pirenaicas, especialmente la Jacetania. El cierzo, las bajas temperaturas y el calor y el sol intensos no favorecen la expansión de la especie.

Al preferir el clima atlántico, las citas existentes en Aragón abundan en las comarcas de la Jacetania y Altas Cinco Villas. En 2012 apareció́ un nido en Sangüesa (Navarra) muy cerca de Sos del Rey Católico (Zaragoza). En 2016 se localizaron ejemplares en Sigüés y Luesia y un nido primario en Salvatierra de Esca; en 2017, un nido secundario en Hecho, ambos eliminados. En 2018 se localizaron dos nidos secundarios, uno en Sigüés y otro eliminado en Ambel (Campo de Borja). En 2019 se siguen sumando citas en la Jacetania y aparecen nuevas citas en la Comarca de la Ribagorza, en Viacamp (Huesca).

 

¿Qué debo hacer si localizo ejemplares o un nido?

En caso de localizar este animal, hay que dar inmediato aviso a las ADS apícolas, ARNA o APN del Gobierno de Aragón, y subir una fotografía a la plataforma https://www.mapadeavispas.com. Las reinas fundadoras emergen en marzo y abril y en esos meses se recomienda colocar un colmenar de madera cazaenjambres con cera (incluso miel), revisándolos cada 15 días, por si construyen allí́ el nido primario.

Sólo deben colocarse trampas a partir de julio en el caso de ataques de la avispa asiática a colmenas concretas. Las trampas sólo se colocarán al nivel de los colmenares y tendrán una selección por tamaño para evitar el impacto sobre avispas y otros insectos más pequeños o mucho más grandes (el uso inadecuado de trampas puede tener un efecto contraproducente y facilitar la expansión de la avispa asiática al verse disminuidos sus insectos competidores).

Sirve una botella con boca estrecha (entrada reducida a 7 mm) en forma de embudo hacia dentro, con varios orificios en la zona inferior de la botella de 5,5 mm para permitir la salida de insectos de menor tamaño, y una malla que evita el ahogamiento de insectos en el atrayente. La cera vieja fermentada, la cerveza o el sirope de grosella son buenos atrayentes. Hasta el desarrollo de feromonas específicas, la malla que evita el ahogamiento permite que una vez hayan entrado varias avispas asiáticas, puedan atraer a otras por su olor.

Es recomendable que la altura máxima de las entradas de las colmenas -piqueras- no supere los 6 mm para evitar la entrada de avispones. La hierba alta delante de las colmenas dificulta la actividad de la avispa asiática. No deben sacarse al aire libre los marcos húmedos después de la extracción de miel, porque atraen a las avispas.

Debido a su baja incidencia en nuestra Comunidad Autónoma, se desaconseja la utilización de trampas ya que, al no ser selectivas, producen la muerte de avispas y otros avispones autóctonos que compiten con el avispón asiático, y por lo tanto favorecen su expansión. Ante la detección de la especie por parte de algún apicultor, se recomienda dar aviso inmediato tanto a la ADS, como al APN de la localidad (a través del 976 714600); o bien se dé aviso en la OCA, a ser posible con ubicación detallada (gps) y fotografías.

Recuerda: La colocación de estas trampas está prohibida de manera genérica por la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

 

¡Aprende a diferenciarla!

A pesar de su tamaño, ¡existen dos avispones autóctonos todavía más grandes!: Vespa cabro tiene un abdomen donde domina el color amarillo claro. Megascolia maculata presenta cuatro grandes manchas amarillas en el abdomen.

Numerosas citas erróneas, tanto de ejemplares como de nidos, son fruto de confusiones con especies autóctonas debido a la semejanza en unos y otros casos con la especie asiática. Como una imagen vale más que mil palabras, ¡abajo te dejamos unas fotos para que las compares! y os indicamos algunos detalles para diferenciarlas. Aunque no aparecen en la imagen, las habituales avispas comunes suelen tener un abdomen amarillo y son más pequeñas que la avispa asiática.

Detalle de los avispones que pueden detectarse y las diferencias en el aspecto. Fuente: http://mapadeavispas.com/

Como veis, el avispón europeo destaca por su colorido, y llama la atención por sus tonos amarillos incluso en vuelo. Sin embargo, la avispa asiática es mayoritariamente negra.

Es importante respetar a todas las especies de avispones autóctonos ya que, al competir por territorialidad, puede ser un rival natural de la avispa asiática y ayudar a su control.

Más información sobre la especie:

http://mapadeavispas.com/

¿Cómo identificar a la Vespa Velutina Nigrithorax?