Mascotas exóticas: buenas prácticas

 

Todos podemos colaborar para evitar la expansión de las especies exóticas invasoras realizando buenas prácticas en nuestros jardines, con nuestras mascotas, viajando, pescando o navegando. También informando si detectamos ciertas especies en la naturaleza.

Las buenas prácticas

El que todos tengamos buenos hábitos es fundamental para frenar el avance de las especies invasoras. Incorpora estas buenas prácticas y acciones en tu vida, e intenta que las personas que te rodean también lo hagan. Comparte tu información y tus buenos hábitos con la gente que te rodea.

¡Súmate al freno!

 

Adquiriendo mascotas

Si piensas comprar un animal de compañía exótico hazlo en tiendas especializadas. Es preciso obtener los documentos que demuestran que los ejemplares están debidamente certificados, legalmente importados y libres de parásitos y enfermedades.

Recoge y exige del vendedor información sobre tu mascota, ¿De qué área geográfica proviene? ¿En qué tipo de hábitat vive en su lugar de origen? ¿De qué se alimenta y cómo se comporta en libertad? ¿Cuál es su nombre científico? Esta información te ayudará a cuidarla mejor e indirectamente a proteger el medio natural que te rodea.

No la abandones o sueltes nunca en la naturaleza. Los perros, gatos, roedores o aves exóticas en libertad pueden causar serios daños sobre poblaciones de mamíferos y aves autóctonas. Reptiles o anfibios exóticos (iguanas, galápagos,…) pueden transmitir enfermedades a las personas y depredar a muchas especies.

Y recuerda… ¡Adquirir una mascota es adquirir una responsabilidad para siempre! Si no puedes quedarte con tu mascota, regálala a una persona de confianza, devuélvela a una tienda especializada o entrégala al servicio de recogida de animales de tu localidad.

Animales tan simpáticos como el coatí (Nasua nasua), en la imagen, son en su juventud utilizados como mascota exótica. Como en muchas otras mascotas, los animales adultos se vuelven problemáticos e incluso agresivos, entonces se les abandona y se adaptan muy bien a vivir en la naturaleza, causando muchos perjuicios.

Manteniendo el acuario

Recoge y exige del vendedor información sobre los peces, moluscos o plantas acuáticas que compres. Esa información te ayudará a cuidarlos mejor e indirectamente a proteger el medio natural que te rodea.

 

Adquiere siempre especies no invasoras. Pregunta a tu vendedor y busca información para asegurarte que no adquieres una especie problemática. En caso de duda, sigue el principio de precaución.

No tires nunca plantas de acuario, peces o invertebrados a los ríos ni por los desagües. Los peces y plantas de acuario nunca deben acabar en los cursos de agua. Pueden crear poblaciones estables y competir con los peces y vegetales nativos. El simple hecho de tirar por el desagüe una planta como la de la imagen, la broza de Canadá o peste de agua (Elodea canadensis), de uso común en los acuarios, puede acarrear la infestación de todo un río.

Viajando

Al entrar o salir del país, no transportes animales, plantas o semillas sin declarar. En muchos destinos es obligatorio para los viajeros presentar en los controles fronterizos oficiales aquellos productos de origen orgánico que transporten. Respeta las obligaciones aduaneras y colabora con sus servicios de inspección por el bien de todos.

Limpia las suelas de tus botas y tu equipo antes de hacer senderismo en una nueva área. Muchas semillas pueden viajar de polizones en el dibujo de la suela de tu calzado, en tu equipo de vivac o en tu mochila.