Foto de portada: Conchas de Corbícula en la superficie del embalse. Fuente: CHJ, EuropaPress

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha confirmado la erradicación de la almeja asiática (Corbicula fluminea), una de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, en el embalse de Valbona (Teruel).

Un logro conseguido por la sequía y obras de mantenimiento

La falta de lluvias en la zona alta del río Mijares, sumada a las obras de emergencia realizadas en los diques de la presa desde el año pasado, provocó un secado parcial del embalse que facilitó la eliminación de esta especie invasora.

Durante las últimas semanas, el embalse ha mantenido un nivel de agua “muy bajo”, estimado en 75.000 m³. Aunque esta situación supuso restricciones para la campaña de riegos, también obtuvo un beneficio inesperado: la mejorar de la calidad de sus aguas tras la erradicación del molusco invasor.

La bajada en los niveles de agua dejó al descubierto “miles de conchas de almeja asiática muertas” en el fondo del embalse. Además, recientes muestreos realizados en el remanente de agua confirmaron la ausencia de larvas, garantizando su eliminación efectiva.

La difícil erradicación de una especie invasora

Concha Durán, jefa del Servicio del Área de Calidad de las Aguas, destaca la importancia de este logro: «Eliminar una especie acuática invasora en un entorno abierto es extremadamente difícil».

La almeja asiática, originaria del este de Asia, es capaz de reproducirse a gran velocidad alcanzando elevadas densidades poblacionales, lo que provoca obstrucciones en infraestructuras hidráulicas y centrales energéticas. También altera el equilibrio ecológico local, desplazando especies de bivalvos autóctonos.

Concienciación y prevención para evitar su reintroducción

La concienciación ciudadana es clave para evitar una nueva colonización de la almeja asiática en el embalse de Valbona. Los principales vectores de dispersión de esta especie suelen estar vinculados a actividades recreativas y deportivas, como la pesca o la navegación. Los restos de agua en motores de embarcaciones, así como materiales deportivos contaminados, pueden trasladar larvas de almeja asiática a nuevas aguas.

Por ello, resulta esencial aplicar métodos adecuados de limpieza y desinfección del equipo y presentar una declaración responsable para la navegación en aguas continentales, contribuyendo así a proteger los ecosistemas acuáticos.